Donar o vender antes de concurso de acreedores

En el post de hoy, traemos como ejemplo una sentencia que analiza qué ocurre cuando el deudor, antes de presentar su concurso de acreedores, realiza una donación y vende bienes inmuebles por debajo de su valor real a familiares, para evitar su liquidación en el concurso.

Debemos partir de que, para poder eliminar las deudas, deben cumplirse varios requisitos, entre ellos la liquidación de todo el patrimonio del deudor.

Dicha liquidación significa la venta de la vivienda familiar, así como cualquier otra propiedad que pueda tener el deudor, destinando el importe obtenido al pago de sus acreedores.

Por ello, muchas personas se ven tentadas de salvar su patrimonio familiar antes de presentar el concurso, vendiendo o donando sus bienes a terceros para evitar su liquidación durante el procedimiento judicial.

Donar o vender un bien por debajo de su valor real, así como cualquier otra acción destinada a perjudicar a sus acreedores, implica:

  • La posible declaración de culpabilidad del concurso con todas sus consecuencias.
  • Que, por el administrador concursal se ejerciten las acciones de reintegración previstas en el artículo 71 de la Ley Concursal, rescindiendo dichas operaciones y volviendo dichos bienes al concurso de acreedores.

Por ejemplo, en la sentencia de la Audiencia Provincial de Valencia, sección novena, nº 264/2017, se declara culpable un concurso de acreedores de una persona que, antes de solicitar su concurso de acreedores, donó una vivienda a su hijo y, a través de una disolución de condominio con su esposa le adjudicó una plaza de garaje y una vivienda en compensación por unas deudas -que no quedaron acreditadas-.

Ambas operaciones fueron rescindidas por el administrador concursal, volviendo los bienes al concurso de acreedores.

En fase de calificación, se entendió que ambas operaciones tenían un carácter fraudulento al ser perjudiciales para sus acreedores, declarando culpable el concurso de dicha persona y condenándolo a una inhabilitación para la administración de bienes ajenos y la representación de terceras personas por un plazo de dos años, así como a la pérdida de cualquier derecho que pudiera ostentar frente al a masa del concurso.

Pero, ¿qué se entiende por carácter fraudulento en la salida de bienes previo a la presentación del concurso de acreedores?

El Tribunal Supremo, en diversas sentencias, así lo ha explicado:

“El carácter fraudulento que exige este precepto para que la salida de bienes o derechos del patrimonio del deudor sea determinante del carácter culpable del concurso no proviene de su clandestinidad, que justificaría un alzamiento de bienes tipificado en el art. 164.1.4º de la Ley Concursal. El elemento de fraude en la salida de bienes o derechos que contiene tal precepto ha de relacionarse con el exigido en el art. 1291.3 del Código Civil para la acción rescisoria por fraude.

La jurisprudencia, al interpretar este último precepto legal, ha evolucionado hasta considerar que para que concurra el elemento de fraude no es preciso la existencia de un «animus nocendi» [propósito de dañar o perjudicar] y sí únicamente la «scientia fraudis», esto es, la conciencia o conocimiento de que se origina un perjuicio. Por tanto, aunque puede concurrir una actividad intencionada y directamente dolosa, para que concurra fraude basta con una simple conciencia de causarlo, porque el resultado perjudicial para los acreedores fuera conocido por el deudor o éste hubiera debido conocerlo, (sentencias de esta sala núm. 191/2009, de hubiera debido conocerlo (25 de marzo, y núm. 406/2010, de 25 de junio, y las que en ellas se citan).» STSde 27 de marzo de 2014 (ROJ 1228/2014).

En la búsqueda y concreción de ese “animus nocendi», en cuanto intención o propósito, como la «scientia fraudis», en tanto estado de conciencia o conocimiento, al ser situaciones referidas al fuero interno del deudor, pueden resultar de hechos concluyentes que determinan necesariamente la existencia de ese elemento subjetivo, salvo que se prueben circunstancias excepcionales que lo excluyan.”

 En consecuencia, cualquier salida del patrimonio del deudor antes de presentar el concurso de acreedores tendente a perjudicar a sus acreedores, podrá ser objeto de rescisión por parte del administrador concursal y la calificación del concurso como culpable (art. 164.2.5º Ley Concursal), con todas las consecuencias que puede implicar para el deudor.

Para cualquier otra duda, estamos a su disposición aquí.

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