Dimisión del trabajador.

La dimisión del trabajador se define como aquella situación en la que éste da por finalizada la relación contractual con la empresa que lo tiene contratado.

Este post se va centrar en la situación en que un trabajador firma la dimisión de manera voluntaria y sin coacciones de su empresario. (Por ejemplo cuando el trabajador desea finalizar voluntariamente su contrato).

En este caso hay que tener en cuenta que la dimisión voluntaria:

  • No da lugar a recibir prestaciones por desempleo al ser de carácter voluntario.
  • Se debe de avisar con antelación al empresario, el plazo común es de 15 días pero este plazo se regula en los Convenios Colectivos de cada sector.
  • Dicho preaviso es recomendable que sea por escrito o por algún medio que permita dejar constancia de su recepción, para evitar que luego puedan alegar desconocimiento.
  • Durante el preaviso, el trabajador puede retractarse de su decisión de extinguir el contrato, lo cual deberá de hacerlo constar al empresario, siempre por medios de los que quede constancia. ¿Qué ocurre si el empresario se niega a aceptar la retractación del trabajador? En ese caso la dimisión deberá de considerarse como un despido improcedente.
  • Durante el preaviso, el trabajador debe continuar con la relación laboral, acudiendo al trabajo y cumpliendo con las obligaciones laborales establecidas.
  • ¿Y qué ocurre si no preaviso a la empresa de mi decisión de finalizar el contrato o no cumplo el plazo de preaviso? En ese caso el empresario podrá reclamar una indemnización por daños y perjuicios al trabajador. En algunos convenios colectivos se establece que si no se preavisa con la suficiente antelación, se pueden descontar de la liquidación los días de salario no preavisados, sin que sea considerado tal descuento como sanción. Por tanto, cuando la empresa le entregue la liquidación, podrá haber descontado los días que no se hayan preavisado, y en ese momento el trabajador no podrá retractarse de su decisión de abandonar la empresa.
  • Una vez llegue el día establecido para finalizar la relación laboral, la empresa deberá liquidar al trabajador las cantidades adeudadas. Si en ese momento la empresa no descuenta los días de falta de preaviso, no podrá hacerlo posteriormente entendiendo que ha renunciado a su derecho.

Hay que tener en cuenta también, que el abandono del puesto de trabajo puede considerarse como una dimisión del trabajador, pero en este caso deberá ser acreditado por la empresa. ¿En qué casos puede considerarse que existe un abandono del puesto de trabajo?

  • Si el trabajador se acoge a una excedencia voluntaria sin consentimiento expreso de la empresa.
  • Si disfruta de vacaciones que habían sido denegadas por la empresa, o que prolongó sin autorización, o que se las cogió libremente sin autorización.
  • No acudir a trabajar alegando enfermedad sin presentar parte de baja y no contestar a los requerimientos de la empresa.
  • No reincorporarse a la empresa tras un alta médica, tras disfrutar de un permiso o tras una excedencia voluntaria.

En caso que la empresa adeude salarios al trabajador, nunca debe optarse por la vía de abandonar el puesto de trabajo o presentar la dimisión al empresario. Lo correcto es reclamar dichos salarios mediante una demanda en la que se solicite al Juez la resolución contractual para poder mantener derechos tales como la prestación por desempleo.

Nos llegan consultan de trabajadores que desean abandonar la empresa porque tienen otra oferta de trabajo y generalmente la relación con su “jefe” no es la mejor; en ese caso puede ser recomendable presentar la dimisión por escrito sin preaviso siendo consciente el trabajador de que muy probablemente va a perder 15 días de salario a cambio de poder iniciar a continuación una nueva relación laboral. Es una situación que debe valorar el trabajador si le compensa o no.

Ante cualquier duda al respecto quedamos a su disposición aquí.

Se han cerrado los comentarios