¿Cuándo es recomendable personarse en un concurso de acreedores?

Una duda que tienen muchos clientes es cómo actuar cuando se enteran de que un deudor suyo ha sido declarado en concurso de acreedores.

En este post veremos cómo actuar y cuando es recomendable personarse en el concurso.

¿Cómo actuar?

En primer lugar, debemos diferenciar entre dos situaciones distintas para el acreedor, que son:

  • Comunicar los créditos al administrador concursal.
  • Personarse en el concurso.

Tan solo la personación en el concurso permite tener conocimiento de todo lo que ocurre durante su tramitación (activos de la concursada, informes del administrador concursal, plan de liquidación, etc.), mientras que la comunicación del crédito tan sólo implica su reconocimiento en el concurso.

Comunicación de créditos al administrador concursal.

En el plazo de un mes desde la publicación en el BOE del auto de la declaración del concurso del deudor (art. 21.1. 5º Ley concursal), o bien, si el administrador concursal se dirige al acreedor (art. 21.4 Ley Concursal), podremos comunicar los créditos que tengamos frente al concursado para que consten en el procedimiento judicial.

Esto siempre recomendamos hacerlo ya que no cuesta nada y permite:

¿Cómo se comunican los créditos que tenemos frente al deudor? (art. 85 Ley Concursal).

  • Mediante escrito en el que se hará constar nombre, domicilio y demás datos de identidad del acreedor, y los datos relativos al crédito, su concepto, cuantía, fechas de adquisición y vencimiento, características y calificación que se pretenda (contra la masa, privilegiado, ordinario o subordinado), así como un domicilio y dirección electrónica para comunicaciones con el administrador concursal.
  • Se acompañará copia de la factura o del título relativo al crédito.
  • Se remitirá por email a la dirección de correo electrónico del administrador o al domicilio del administrador concursal. Ambos aparecen en el Auto que se publica en el BOE, o bien, tendremos conocimiento si el administrador concursal se ha dirigido a nosotros.

No debe dirigirse la comunicación de créditos al Juzgado sino, como hemos indicado, al administrador concursal.

No es necesario que esté firmado por abogado y/o procurador, aunque siempre es recomendable que esté supervisado por alguien experto en la materia.

Posteriormente, el administrador concursal comunicará al acreedor si reconoce e incluye su crédito o lo excluye, en cuyo caso podrá presentarse el correspondiente incidente concursal.

Como ya hemos indicado, siempre recomendamos comunicar los créditos al administrador concursal, ya que no cuesta nada y permite que los mismos estén reconocidos correctamente en el concurso y, aunque sea poco probable, puedan llegar a ser cobrados.

Personación en el concurso de acreedores.

Situación distinta a la comunicación de créditos es la personación en el concurso.

Personarse en el concurso de acreedores permite tener acceso a todos los documentos y estar al tanto de su transcurso.

Por ejemplo, podremos tener acceso al informe del administrador concursal, teniendo conocimiento de todos los activos que tiene el concursado, conocer el plan de la liquidación, saber por cuanto se venden los bienes, a qué se destina el dinero obtenido, etc.

¿Quién puede personarse?

Podrán personarse los acreedores o aquellos que acrediten tener un interés legítimo.

¿Cómo me persono?

Para personarse en el concurso de acreedores es necesario estar asistido de abogado y procurador y dirigirse al Juzgado.

¿Cuándo es recomendable personarse?

Dependerá de nuestra posición y tamaño de del crédito en relación al concurso.

Deberemos valorar los siguientes aspectos para conocer si merece o no la pena personarse:

  • Tamaño del deudor: No es lo mismo una multinacional o gran empresa que una pyme o una empresa de carácter local de la que podemos tener conocimiento.
  • Cuantía de nuestro crédito: Un crédito pequeño hace que no sea recomendable la personación en un concurso por los gastos que comporta. En cambio, un crédito relevante para el acreedor hace que sea recomendable su personación.
  • Importe de nuestro crédito en relación al total de la deuda de la concursada: Si nuestro crédito es el de mayor importe de todos los de la concursada es recomendable personarse. En cambio, si nuestro crédito es un porcentaje pequeño en relación al total de la deuda de la concursada, hará que pueda no ser recomendable personarse.
  • Conocimiento del deudor: Si conocemos que el deudor tiene bienes que nos pueden interesar, tiene pocos acreedores o somos su mayor acreedor, será recomendable nuestra personación.
  • Actuación del deudor: Podemos tener conocimiento de actuaciones ilícitas del deudor, por ejemplo, venta de bienes antes de la presentación de su concurso, o actuaciones que hayan podido perjudicarnos, por ejemplo, imaginemos una empresa de la competencia que ha creado otra sociedad a la que ha traspasado su cartera de clientes y activos dejando las deudas a la empresa en concurso. Esta situación hace recomendable la personación en el concurso y en la fase de calificación.

Personarse en un concurso supone un gasto por lo que habrá que valorar cual es nuestra posición en el concurso para saber si compensa o no llevarla a cabo.

En cualquier caso, siempre es recomendable el asesoramiento por abogados expertos en concursos de acreedores.

Si tiene cualquier duda o quiere comentarnos su situación, puede consultarnos aquí.

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