Consentimiento informado. ¿Qué es?

Cada vez que nos sometemos a una intervención quirúrgica o tratamiento médico debemos firmar el consentimiento informado, pero exactamente, ¿qué es?

En el ámbito de la Comunidad Valenciana la Ley 10/2014, de 29 de diciembre, de Salud prevé el derecho de los pacientes a ser informados sobre su propia salud en cualquier proceso asistencial y en su artículo 43 indica que “Toda actuación en el ámbito de la salud de un paciente necesita el consentimiento libre y voluntario del afectado una vez que, recibida la información asistencial, haya valorado las opciones propias del caso”.

¿Y cómo ha de prestarse ese consentimiento?

La Ley dice que será verbal por regla general, sin embargo, se prestará por escrito en los casos de intervención quirúrgica, procedimientos diagnósticos y terapéuticos invasores y, en general, ante la aplicación de procedimientos que supongan riesgos o inconvenientes de notoria y previsible repercusión negativa sobre la salud del paciente.

En cualquier momento la persona que lo haya firmado podrá retirarlo por escrito.

¿Quién debe solicitárnoslo?

El médico responsable de la intervención quirúrgica, diagnóstica o terapéutica.

¿Puede ser firmado por un representante?

Sí, se otorgará por representación o sustitución cuando:

-Cuando el paciente no sea capaz de tomar decisiones, a criterio del médico responsable de su asistencia, o su estado físico o psíquico no le permita hacerse cargo de su situación y carezca de representante legal. En este caso si el paciente hubiera designado previamente por escrito o de forma indubitada a una persona, corresponderá a ella la preferencia. Si no, podrán representar o sustituir al paciente, por este orden: el cónyuge no separado legalmente o el miembro de la unión de hecho o, en su defecto, el familiar de grado más próximo y, dentro del mismo grado, el de mayor edad.

-Cuando el paciente esté incapacitado legalmente, el derecho corresponde a su representante legal, que deberá acreditar de forma clara e inequívoca su condición, en virtud de la correspondiente sentencia de incapacitación.

  1. c) Cuando el paciente menor de edad no sea capaz intelectual ni emocionalmente de comprender el alcance de la intervención. En este caso, el consentimiento lo dará el representante legal del menor después de haber escuchado su opinión en todo caso si tiene doce años cumplidos. Cuando se trate de menores no incapaces ni incapacitados, pero emancipados o con dieciséis años cumplidos, no cabe prestar el consentimiento por representación. Sin embargo, en caso de actuación de grave riesgo, según el criterio del facultativo, los padres y los representantes legales serán informados y su opinión será tenida en cuenta para la toma de la decisión correspondiente.

¿Cuándo debemos recibir la información?

La Ley señala que con antelación suficiente y, en todo caso, al menos 24 horas antes del procedimiento correspondiente, siempre que no se trate de actividades urgentes.

En ningún caso se dará información al paciente cuando esté adormecido ni con sus facultades mentales alteradas, ni tampoco cuando se encuentre ya dentro del quirófano o la sala donde se practicará el acto médico o el diagnóstico.

¿Y qué pasa si no nos han informado correctamente de los riesgos o consecuencias de la intervención?

La finalidad última de la información al paciente es, precisamente, que este pueda decidir libremente, hacer uso o no de los procedimientos que la técnica médica permite en cada momento.

La información que reciba el paciente ha de ser veraz, comprensible y adecuada a sus necesidades y requerimientos, con el objeto de ayudarle a tomar decisiones sobre su salud.

La Jurisprudencia, entre otras Sentencia del Tribunal Supremo (Sala 3ª, Sección 6ª de la Sala de lo Contencioso-Administrativo), de 18 se julio de 2007, señaló que el defecto del consentimiento informado se considera como como incumplimiento de la lex artis, y revela una manifestación del funcionamiento anormal del servicio sanitario, pero que para poder considerarlo como tal, se ha tenido que producir un daño como  consecuencia de las actuaciones médicas realizadas sin tal consentimiento  informado.

Para cualquier duda, puede contactarnos aquí.

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